Ir al contenido principal

La Ley que levantó en contra a la URP y a otros. LLEGÓ EL MOMENTO DE LA REGULACIÓN DE LOS MEDIOS





Durante muchos años abogamos por la renovación de la Ley de Telecomunicaciones e hicimos notar la necesidad de
una Ley de Medios, manifestando repetidamente que los mercados deben ser regulados, más aún en nuestro escenario oligopólico. Los patrones de los medios se negaban (se niegan) porque para ellos el statu quo es vital y la mayoría de sus empleados (algunos por convicción, otros por conveniencia, muchos por necesidad y los más por ignorantes) les seguían (les siguen) el juego. CONATEL tiene las atribuciones reguladoras pero respondía (responde) a los requerimientos de la URP- Unión de Radiodifusores del Paraguay desmantelando radios comunitarias de cuyo despojo vienen exhibiendo mesas viejas, consolas arcaicas, sillas de tres patas y manteles de hule, nada que implique un compromiso real con la sociedad, con los cambios que las nuevas tecnologías imponen, con las necesidades de información diversa y con un ambiente de trabajo plural para los comunicadores. Su intento de modificación de la Ley 642/95 tuvo como resultado un anteproyecto que costó al Estado 343.296.060 Gs. , que estuvo listo mucho después de lo previsto y que dio vergüenza por su escasa calidad. Demás está decir que si se hubiera debatido una Ley de Medios y una de Telecomunicaciones no tendríamos a la familia de un presidente de la república comprándolos, hecho que ha provocado sordas y casi cobardes veladas protestas, pero tampoco nada muy firme en contra. Igual hemos podido ver a varios caraduras opinando, los que nunca se atrevieron a hacerlo sobre los canales de Vierci, de González o las radios de Rubín pero que saben que pegarle a un presidente en funciones es mucho más fácil y paradójicamente menos peligroso.
 
Cuando predecíamos que un mercado de medios no regulado podía tener derivaciones reñidas con una justa competencia, nos referíamos a un hecho ya presente como la incursión de las telefónicas y al posible arribo de alguna transnacional con gran poder económico. Bueno, llegó el poder económico pero en forma mucho más inquietante: de la mano del poder político. Llegó alguien nacional, con más plata, con influencia política, sin apuro y si tuviera la capacidad para gestionar (lo que no hemos visto en este plano) con la posibilidad de liderar en el sector medios. Y como Horacio Cartes tiene más de empresario que de estadista, el camino que eligió es más afín con sus habilidades, temblarán los otros porque se puso a jugar su juego, en la misma cancha pero con la posibilidad de ser el árbitro, además del director técnico y los jugadores. Todo en uno.
 
Esta semana, lo vimos arbitrando. Trascendió el Decreto 3826 que centraliza en la SICOM todas las campañas de comunicación del gobierno, más otro que  nombra como Ministro Adjunto de la SICOM a Rodney Acevedo (recordamos de Fabrizio Caligaris tuvo voto de censura en Senadores). Le auguramos a Acevedo las mismas limitaciones que  a Caligaris, ambos provienen de las telefónicas que ya tienen preparado en un manual lo que deben aplicar. Su historia no es de posiciones estratégicas, sino tácticas, dejando claro que en lo operativo los medios del Estado no venían funcionando mal. El problema es de marco teórico... en fin ni vale la pena explayarse. Continuando con el arbitraje, como quien no quiere la cosa en lo que parece la prueba de amor de una inminente reconciliación los Senadores, Blanca Ovelar, Nelson Aguinagalde y Julio Velázquez presentan un proyecto  que "dispone espacios publicitarios gratuitos que contengan campañas a favor de la protección ambiental, los derechos del niño, del joven, de la mujer, y contra la drogadicción" si lo leen no es gran cosa, más bien un mover el avispero, una provocación que la verdad logró su cometido.
 
El Proyecto  "QUE DISPONE ESPACIOS PUBLICITARIOS GRATUITOS QUE CONTENGAN CAMPAÑAS A FAVOR DE LA PROTECCIÓN AMBIENTAL, LOS DERECHOS DEL NIÑO, DEL JOVEN, DE LA MUJER Y CONTRA LA DROGADICCIÓN"
 
El escueto proyecto que puso en jaque a la URP y volvió locos a los patrones de medios no tuvo ese efecto por lo que dice, sino por lo que implica. Los proyectistas con legitimidad pueden establecer los 15 segundos diarios en TV y radios, dado que el espectro radioeléctrico es según la Constitución "del dominio público del Estado", lo de los 15 centímetros en los medios escritos ya es más discutible por la naturaleza de la propiedad y esos 15 repetidos llaman atención porque 15 segundos y 15 centímetros no es lo mismo. En realidad no importa tanto el contenido de la  pretensión legislativa como la intención.
 
En el tema medios masivos es la primera vez que el gobierno está mostrando una especie de decisión de combatir a los todopoderosos oligopolios reinantes, tan peligrosos como las dictaduras porque han mostrado ser mucho más perversos ya que amparados en la democracia han sido frecuentemente manipuladores de la realidad, han maltratado a sus trabajadores e implantado prácticas degradantes con las excepciones que confirman la regla.   
 
Debajo el proyecto
 
     

Mercedes Olivera 25 de agosto de 2015