Ir al contenido principal

INACCIÓN DE LA CONATEL PROVOCA GRAVE CONFLICTO EN EL MERCADO TELEVISIVO. CATELPAR SE ATRIBUYE ROL DEL REGULADOR. ¿ES OTRO CASO DE CORRUPCIÓN?


Eduardo González - Presidente de la CONATEL
 


La última semana de mayo fue escenario de un inesperado
conflicto entre los canales abiertos nucleados en CATELPAR (Cámara de Teledifusoras del Paraguay) y los líderes del sistema de TV paga: Personal, Tigo TV y Claro TV, aunque la nota divulgada es la dirigida a esta última empresa. En esa nota, CATELPAR se atribuye una facultad del Poder Ejecutivo que debe ser ejercida por la CONATEL que si sigue sin intervenir, podría ser mirada con suspicacia porque (en la interpretación más noble) se estaría doblegando ante intereses particulares, demostrando una debilidad más del gobierno de Horacio Cartes que podría incluso encontrarse ante un nuevo hecho de corrupción.    

CATELPAR en una comunicación del 25 de mayo, expresa a  Claro la prohibición de redistribuir por medio de su servicio las señales de sus asociados y que en caso de hacerlo sin autorización deberá abonar U$3 por cada canal y por cada abonado. Además en el último párrafo amenaza que, sus asociados en el futuro podrían reclamar una indemnización por lo distribuido en el pasado. TV Paraguaya.com consultó a un referente de CATELPAR quien manifestó que se llegó a esta situación debido a que el gremio les había ofertado con anterioridad un paquete de todos por canales a U$4 por abonado y que esto está en consonancia con lo que los cableros pagan por el derecho a las señales internacionales. Entrevistado por diversos medios Pablo Troche, quien firma la nota por CATELPAR, manifestó que “La Ley establece que la señal de aire es onerosa y estamos en derecho a cobrar por nuestras marcas…” , arrogándose una facultad que es exclusiva del regulador: interpretar y aplicar la Ley.

Aparentemente Troche basa su acción en el Art. 33 de la Ley de Telecomunicaciones que establece: “Se garantiza el derecho de libre recepción. La recepción de emisiones de radiodifusión será gratuita. La recepción de las emisoras de teledistribución y de toda otra forma de telecomunicaciones destinada a la distribución de programas sonoros o de televisión a un número determinado de puntos podrá ser onerosa.” Como CATELPAR se arrogó la facultad de interpretar cualquier otro puede hacerlo, en esa postura hacemos notar que la norma es taxativa en que la recepción de emisiones de radiodifusión será gratuita. Con respecto a que la distribución podrá ser onerosa también es dable entender que serían los sistemas de TV paga los que estarían habilitados a cobrarle a los de TV abierta por incluir esas señales en sus grillas.

El regulador, no ha intervenido hasta ahora en este conflicto, pecando por omisión en obligaciones que le son ordenadas por Ley. La CONATEL está jugando un penoso papel al ignorar que la acción de CATELPAR podría estar violando la Resolución 133 de la CONATEL, hoy vigente, y la Ley de Defensa de la Competencia.  

Un tema de mercado: “must- carry obligations” vs “free- riding” 

Un tema debatido en otros mercados es el del “must- carri obligations” o la “obligación de transmitir señales”, dado que algunas legislaciones obligan a los sistemas de TV paga a retransmitir las señales locales abiertas. En los lugares en los que ha habido desacuerdos, son los sistemas de abonados los que argumentan que dicha obligación eventualmente sería perniciosa para la competencia generando un efecto denominado “free-riding”. “Free- riding” también llamado “problema del polizonte” que radica en que alguien pueda recibir beneficios de un bien sin pagar por ello o que quien paga no reciba otros beneficios. Es decir, las emisoras de TV abierta basan su argumentación en que las de TV paga lucran con sus contenidos, las de TV paga podrían responder que son los de abierta los que obtienen el beneficio de ser incluidos en sus grillas lo que incluso les permite llegar a algunos a sitios en los que no tienen cobertura. Estamos ante un dilema tipo “huevo y gallina”, dilema que debería estar siendo arbitrado por la CONATEL. Cualquiera fuera la decisión del regulador se estaría limitando el derecho de propiedad (en un caso sobre los contenidos, en el otro sobre el sistema de distribución), lo que debería guiar la solución es determinar si lo que se defina es imprescindible para permitir la competencia en el mercado y si resulta razonable y proporcional con relación al objetivo que se busque y si ese objetivo es compatible con el bien común que es lo que la CONATEL tiene la obligación de precautelar.

¿Qué está pasando en nuestro mercado?

Nuestro mercado televisivo está sesgado por una problemática permanente y por los emergentes coyunturales. La permanente ha sido lo suficientemente expuesta: la legislación insuficiente y la inacción de la CONATEL. Como emergente coyuntural actual podemos citar la próxima emisión de la Copa América para la cual se han asociado una señal abierta: Telefuturo y un sistema de TV paga: Tigo. Si Personal y Claro redistribuyen la señal de Telefuturo lo harían con Copa América y todo, lo que podría ser el origen de las medidas impulsadas por CATELPAR y todo hace pensar que ese sería el punto. Por las declaraciones del propio Pablo Troche sabemos que con Tigo “están en conversaciones”, por el silencio de Diario ABC (con intereses en Personal) podemos inferir que allí también habría arreglo. ¿Qué pasa con Claro? Tal vez ha crecido lo bastante con su penetración de DTH sobre todo en el interior como para ser un competidor que podría ser orillado a quedar fuera de juego.

La CONATEL debería evaluar adónde está el mercado relevante si en la distribución a través de sistemas pagos o en la emisión abierta y cómo un negocio afecta al otro. Porque la argumentación de que la conexión a un sistema pago anularía la recepción del abierto es errónea. Las señales abiertas GRATUITAS POR LEY, pueden SI CUENTAN CON COBERTURA ser sintonizadas de esa forma simplemente quitando la conexión al sistema pago y colocando una antena. Si la señales abiertas NO CUENTAN CON COBERTURA son las pagas las que las están beneficiando al redistribuirlas, así que en virtud del propio Artículo 33 de la Ley 642 hasta podrían pensar en cobrar y no en pagar.                  


Mercedes Olivera

29 de mayo de 2015