¡EXPLOTÓ LA ACADEMIA! No se pierdan la crítica


La Academia


La llegada de La Academia a la televisión paraguaya contribuyó con la unificación nacional, la mayoría opinó lo mismo en las redes. Extraoficialmente, podemos decir que superó los 30 puntos de rating o sea que 30 de cada 100 sintonizaron el programa aunque sea en algún momento. La casi unanimidad de la audiencia emocionó, porque podemos apreciar como se ha elevado el nivel crítico de los televidentes que son capaces diferenciar un producto de calidad. El lanzamiento de La Academia deja ampliamente demostrados dos de los más antiguos principios del marketing: la ley del primero y las consecuencias nefastas del overpromise. La Academia explotó y dentro de la burbuja no había nada...nada que permita  un solidario elogio de buena voluntad, aunque más no sea para no caerle tan mal a la dirección de la propuesta y a la ancha gerencia de Telefuturo. 

Esperábamos una apertura fastuosa, impresionante, trabajada y nos recibieron con una presentación que pudo haber estado a cargo de un coreógrafo de colegio. No da ni para comentarlo. El set y la iluminación se salvan de un análisis exhaustivo porque dentro de todo zafaron. La dinámica fue espantosa. Nos tuvieron una hora viendo entrar chicos con valijas, de los veinte sólo se destacó Ulises, pero no nos vamos a prender a la transmisión continua de la casa solo para verlo a él, aunque lo merecería porque se robó el primer episodio. Ni siquiera les hicieron una buena producción de vestuario (¿por qué no contrataron a Milva Gauto para eso?) y si Dani Da Rosa estuvo a cargo de Miriam Raphael, esta asesora de imagen está en vías de liquidar su reputación. Un conductor inaugurando, vestido como si estuviera por irse al velatorio de Mario Abdo Benítez: remera negra, jean negro, saco negro. Da Rosa debería resignarse a ser un gordito simpático, asumiendo los quilos de más con un toque colorido, con lo que tal vez podría disimular su plana conducción.


Por un momento, parecía que el finado Mario Gómez había regresado del más allá y estaba del otro lado de la cucaracha que guiaba a Dani. Era como el ROJO del 2005, pero con un Da Rosa que no se da cuenta de que los años pasaron y que el papel de nene ya no le va. Hace 6 años él era un par de los participantes, ahora puede convertirse en un hermano mayor y no es solo una cuestión de edades, sino de roles. 

Cuando después de más de 60 minutos de tortura, entramos en la casa la cosa empezó a ponerse más divertida. Dani decía "mirá como esta cámara es robótica" y se movía al costado, pero el aparato lejos de seguirlo lo dejaba fuera de cuadro; no solo mostró las marcas auspiciantes, sino que hizo gala de los "no anunciantes" dejando claro que no consiguieron sponsor para la mayonesa y el ketchup. Las veinte personas convivirán hacinadas en dos piezas de 10 cada grupo, durmiendo en cuchetas y con un solo baño para todos. Vamos a obviar el diseño y terminación de los ambientes porque ya sería largo.

Como hicimos zapping, no sabemos si en alguna de esas escapadas mostraron a los "maestros" y al jurado, con el que igual ya se sabe que no ofrecen novedades. En estos formatos (y piensen en los que conocen), el conductor no es importante y no se lo tiene tres horas en pantalla. Los pilares son los miembros del jurado y los participantes. El casting que vimos hace pensar que va a haber que remarla mucho con estos chicos y los miembros del jurado carecen del gran  renombre que se necesita, vamos a ver que aportan "los maestros" que son la carta que queda para dinamizar esto.

En cuanto a las redes sociales hay quejas de que en la página de Diario Última Hora borraron los comentarios negativos, no es nada,  la gente seguirá opinando. 

Suerte, porque la van a necesitar y Alejandro Stoessel tendrá que exhibir una vez más su oficio para remontar el desastre.        

Mercedes Olivera             
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